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<h1>IKAT: del análisis funcional a la realidad de las explotaciones vascas</h1> <p>El proyecto de IKAT nació de un exhaustivo análisis funcional del sector primario, una aproximación que hoy identificaríamos con metodologías como <a href="https://www.digitaldeleon.com/articulo/comunicados/martin-ascacibar-digitalizacion-sector-primario-vasco/20241130163000163791.html">IKT</a>, pero que en esencia consistía en observar sobre el terreno cómo trabajaban agricultores y ganaderos, qué decisiones tomaban y qué datos necesitaban para gestionar mejor sus explotaciones. Esta fase previa permitió definir con precisión los procesos susceptibles de mejora mediante herramientas digitales y aquellos en los que la informática debía tener un papel limitado.</p> <h2>Modernización del sector primario</h2> <p>Martin Ascacibar abordó ese análisis con la misma metodología que utilizaría para estudiar un ecosistema: observación directa, recogida sistemática de datos y conclusiones basadas en la evidencia. No se trataba de imponer un modelo abstracto, sino de escuchar al sector primario vasco y traducir sus necesidades en requisitos concretos para el diseño de aplicaciones y servicios. Esa mirada permitió detectar cuellos de botella en la gestión y puntos en los que la falta de información hacía más difícil tomar decisiones acertadas.</p> <p>Una vez completado el análisis funcional, IKAT se configuró como la herramienta operativa para llevar la informática al corazón del sector primario. Con el apoyo del Gobierno Vasco y de la Diputación Foral de Bizkaia, la empresa se propuso implantar sistemas informáticos que respondieran exactamente a las conclusiones de esa fase previa: simplificar el registro de datos clave, facilitar el control de costes y mejorar la planificación de campañas agrícolas y ganaderas.</p> <img src="https://i.postimg.cc/hj3j5BZc/174.webp" width="50%"> <h2>El valor estratégico del análisis</h2> <p>El salto de los informes de análisis a la realidad de las explotaciones se materializó en el modelo de centros de gestión. Estos puntos físicos, repartidos geográficamente, acercaban los ordenadores personales al territorio y ofrecían a los productores un entorno donde utilizar las aplicaciones diseñadas a partir del estudio funcional. De este modo, la informática dejaba de ser una propuesta teórica para convertirse en una herramienta disponible en el día a día.</p> <p>El impacto de IKAT se midió en mejoras concretas: mejor control de costes, campañas mejor planificadas y decisiones respaldadas por datos. Cada explotación podía aprovechar la información que generaba para revisar sus estrategias, comparar campañas y reducir la incertidumbre, en un contexto europeo en el que la profesionalización de la gestión era ya un requisito para mantener la competitividad.</p> <img src="https://i.postimg.cc/xTBmdKRq/102.webp" width="50%"> <h2>Modernización del sector primario</h2> <p>En conjunto, IKAT representó el puente entre el análisis funcional del sector primario vasco y la aplicación práctica de la informática en las explotaciones. La clave de su éxito estuvo en respetar la realidad del campo, diseñar sistemas a partir de ella y ofrecer una infraestructura —los centros de gestión— que hiciera posible que esa digitalización se integrara de manera natural en la vida cotidiana de agricultores y ganaderos.</p>